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El MACBA lanza la serie de cursos Breves relatos del arte contemporáneo

PGR-3Z1Q9800OK_u.jpgCada lunes, del 16 de enero al 20 de febrero,
de 19.30 a 21.30 h
Auditorio MACBA

www.macba.cat

La serie Breves relatos del arte contemporáneo está pensada para acercarse a las prácticas artísticas más recientes, entendiendo que se inscriben dentro de contextos socioeconómicos de los que se retroalimentan continuamente y que no es lícito obviar. No son cursos de introducción al arte porque no tiene sentido acercarse al arte como si fuera un ente preciso, delimitado y con una historia consensuada. Para navegar por unos códigos artísticos que pueden resultar obstinadamente herméticos, no basta con prestar atención a las obras que se han ido adaptando a los cánones establecidos; también es útil echar un vistazo a los debates y polémicas que han servido para conformarlos y mantenerlos en continua revisión.


A lo largo de la serie, varias personas narrarán su versión del arte contemporáneo, sin restringir su concepto de «arte» o de «contemporáneo» a ningún parámetro prefijado. Explicarán, asimismo, sus razones para decantarse por una forma determinada de construir la historia. Aunque cada curso será autosuficiente, seguir la serie servirá para enriquecer y matizar el conjunto, y permitirá conformar una visión constelada de ese campo incierto que llamamos arte contemporáneo.

El primero de estos «relatos», Cinco preguntas para una supuesta agonía del arte, está dirigido por Valentín Roma y se inspira en el extenso libelo titulado El complot del arte, que Jean Baudrillard publicó el 20 de mayo de 1996 en el periódico Libération. Visto en perspectiva, podría considerarse como la certificación notarial de que el arte contemporáneo entraba en un nuevo ismo: el agonismo. Este texto, acaso un verdadero manifiesto, fijaba claramente los márgenes del recién creado movimiento y mostraba hasta qué punto el proyecto artístico radical inaugurado por las vanguardias se había acabado pervirtiendo. Así, el arte se encaminaba peligrosamente hacia su desaparición definitiva.

Nadie quedaba exento de responsabilidad dentro de este juicio sumarísimo: ni los propios artistas contemporáneos, apelotonados alrededor de la superficialidad; ni los museos, excluyentes y herméticos; ni los comisarios, una nueva secta críptica; ni la crítica, perezosa y vacua; ni, por último, los mismos espectadores, partícipes pasivos e incluso cómplices de semejante proceso de degradación.

Desde el escrito de Baudrillard han pasado ya quince años; sin embargo, con una frecuencia regular e imprevisible, han ido surgiendo libros, proyectos expositivos, artículos periodísticos y testimonios más o menos altisonantes que amplificaban esta narración agónica de lo estético, convirtiéndola en una especie de voz atronadora, de proporciones monumentales, a la que resulta imposible desatender.

En las antípodas de este discurso, es decir, desde el territorio de los artistas superficiales, los museos endiosados, los comisarios sectarios, la crítica vacua y la audiencia inalterable, han surgido, igualmente, un buen número de reacciones, casi todas ellas avergonzadas, reivindicativas y, en cierta manera, epidérmicas. No obstante, conviene oír qué nos está diciendo esta voz, cuáles son las inmolaciones que señala y las perspectivas hacia las que apunta, bajo qué formas se presenta y qué es aquello que expresa.

Conviene entrar en el relato de esa voz, y no solo para desacreditarla o para sentirse escandalizado, tampoco para impugnar su discurso o para refutarlo. Merece la pena mezclarse en el estruendo de esa voz que narra la agonía del arte contemporáneo porque todo el mundo tiene una voz sin rostro reconocible que solo habla para describir finales, porque si la actividad artística se describió, durante tanto tiempo, desde una perspectiva creativa, tal vez llegó el momento de contarla mediante un vocabulario terminal, sobre todo en esta época nuestra cosida a sus propios finales, entregada por igual a la hipocresía y a la estupefacción, a lo posh y a lo post.

Así, el presente curso constituye un relato –también un ensayo, una prueba– que tratará de hilvanar cinco preguntas alrededor de un conjunto de textos y de autores considerados «reaccionarios» por el arte contemporáneo, los cuales conforman el último proyecto de inmolación que el arte contemporáneo habrá generado en torno suyo, acaso el epílogo dramático de un modo de narrar la estética basada en el heroísmo del artista, en la supuesta capacidad del arte para restituir todo aquello que fragmenta lo real.


Cada lunes, del 16 de enero al 20 de febrero, de 19.30 a 21.30 h
Auditorio MACBA
Más información e inscripciones:
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[Pedro G. Romero, La Semana Trágica. Sucesos de Barcelona. Proyecto Archivo F.X. [2], 2002]

Enviado el 21 de Diciembre. Página principal ...