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MASONERÍA E ILUSTRACIÓN. OBRAS DEL MUSEO DE LA FRANCMASONERÍA DE PARÍS

muvim10-u.jpgHasta el 14 de febrero de 2010
Comisario, Francesc Pérez i Moragón

Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM).
muvim@dival.es
www.muvim.es

De acuerdo con su propósito de mostrar las huellas de la Ilustración, el MuVIM exhibe, por primera vez en España, una importante selección de fondos del Museo de la Francmasonería, París, indumentaria –mandiles, collares y bandas–; instrumentos rituales, elementos simbólicos de origen parapolítico, como la figura de Marianne; o ceremoniales, como estandartes; sellos de identificación colectiva; joyas; y también objetos decorativos y de uso personal (relojes, tabaqueras, cajas), junto a otros relacionados con los ágapes masónicos (vajillas o cristalerías).

Estas piezas de la identidad masónica exaltan la densidad y las facetas de la vieja hermandad, y permiten también restituir una historia. La Masonería surgió dentro de un contexto que la configuró y sobre el cual ejerció, a su vez, una influencia. Se afirmó con una vocación libre, igualitaria y fraternal y, si bien con ello favoreció el tránsito de la sumisión a la ciudadanía, siguió siendo, no obstante, una vía filosófica, una búsqueda personal. Esta exposición contribuye, por su enfoque, tanto a restituir su pasado como a rehabilitar su significado.

Entre las instituciones que han afirmado su presencia en nuestro ámbito de civilización a lo largo de los últimos siglos, la Masonería es sin duda una de las más originales. Y ciertamente éste es igualmente el motivo –al situarse en la frontera entre prácticas diversas– por el que se trata de una de las más difíciles de definir. De ahí el interés de esta exposición que se presenta en Valencia, ya que nos ofrece una muy buena oportunidad para descubrirla a través de las marcas de su cultura y de los objetos de su patrimonio, que atestiguan, mejor que las palabras, su realidad profunda.

Volviendo a esa dificultad para definir la Masonería, en primer lugar cabe evitar hacer una aproximación, desde su nacimiento en el siglo XVIII, basada en la idea preconcebida de las formas asociativas que se impusieron más adelante, en los siglos XIX y XX. Una forma de sociabilidad ciertamente nueva –y, por ello, revolucionaria– que surge desde un principio, pero que prolonga o reivindica una cultura corporativa anterior, cuyos signos conservados hasta nuestros días constituyen sus marcas de identidad, especialmente en virtud de un imaginario, un vocabulario y una gestualidad particularmente expresivos.

Por otro lado, los rasgos religiosos y políticos de la francmasonería, que quisiéramos ver claramente definidos y diferenciados por la mirada de nuestra época, han permanecido enturbiados durante mucho tiempo. Esta aparente confusión encubre, en realidad, el empuje interno de una espiritualidad desmarcada de la religión y el de una laicización de las relaciones sociales. No es poca cosa.

Cabe señalar, además, que el carácter solidario, casi mutualista, de la hermandad masónica resulta hoy día difícil de aprehender. El nivel de seguridad social alcanzado por nuestras sociedades hace difícil comprender este aspecto de la vida de las logias.
Por último, la francmasonería no tuvo realmente ni acta de nacimiento ni objetivos declarados, y toda una serie de conjeturas legendarias ha falseado la percepción de su naturaleza. Aún en la actualidad, la historia sacra de uso interno, en contraposición con la leyenda negra igualmente absurda que se ha alimentado desde fuera, sustituye la investigación, pese a la documentación existente. La francmasonería moderna practica desde sus primeros balbuceos un simulacro del trabajo que se lleva a cabo en una obra de construcción. A ello vinieron a añadirse en el siglo XVII especulaciones bíblicas sobre el Templo de Salomón, dando lugar a una cultura mestiza muy particular. El nacimiento oficial de la primera Obediencia en 1723 supone ya una llegada más que un punto de partida. No obstante, las novaciones rituales y los reglamentos se sucedieron sin cesar, aunque pretendiesen después ser eternos e intangibles.


Otras exposiciones en el MuVIM:
Arroyo. Boxeo y Literatura (del 14 de diciembre al 14 de febrero de 2010).
Impresos de Vanguardia en España 1912-1936 (del 14 de diciembre al 14 de febrero de 2010).
Ciutat Vella y participación ciudadana. (Sic) Sociedad y cultura (del 14 de diciembre al 14 de febrero de 2010).
La Aventura del Pensamiento (todo el año).

Enviado el 01 de Febrero. Página principal ...